En 1739 realizó el libro del Pío Legado y reparto según su última voluntad, actuando como patrones Gerónima Urquizu (su hermano) y el vicario, con objeto de casar parientes y en especial doncellas pobres residentes en la villa. Tendrán derecho de este legado del árbol (1710) de la raíz y hermanos de la fundadora. Dio principio a este legado con el casamiento de Josepha Urquizu (1740) con Pascual Aniento en Mirambel.
Poseia la masia del Mojon de la Vega en Cantavieja que trabajaba Jaime Ibañez
El convento de clausura de las Agustinas Descalzas de Mirambel se construyó en 1564. Posteriormente se fue ampliando con la anexión de otras casas a medida que iban necesitando más espacio. Las habitaciones de las religiosas, todas ellas de dimensiones considerables, se ordenan a izquierda y derecha de un pasillo rematado por la celda de castigo y la de la madre superiora que era de gran tamaño y con comunicación directa a las celosías, desde donde podía observar la vida exterior sin ser vista. La superiora era la única residente en el convento que tenía comunicación visual con el exterior. Los aposentos están muy bien conservados porque las monjas dejaron de usarlos en el siglo XVIII, cuando se instalaron en la parte más moderna del convento al ofrecer más comodidades. Finalmente, las religiosas abandonaron Mirambel en 1982, momento en el que sólo residían ocho en el convento. La mayor parte de las monjas en el siglo XVI – XVII pertenecían a las familias más influyentes del Maestrazgo.