Pio legado

Recordemos que este tipo de institución, Pío Legado, era frecuente en Aragón y Navarra durante los siglos XVI-XVIII. Consistía en que un benefactor, casi siempre un religioso, instituía una dote ante notario o autoridad eclesiástica para las jóvenes de la familia con el fin de que pudieran aspirar a mejores matrimonios, o para la instrucción de los jóvenes de un determinado lugar o familia. Un miembro de la familia era nombrado Patrono del Legado que era el responsable de dar fe del parentesco; el Vicario, representante de la Iglesia, firmaba las entregas así como las cuentas. De forma periódica el notario o el representante del obispo daba fe del correcto y buen hacer.

El Pío Legado de Flora Urquizu Royo (1) data de 1739 y en él se especificaba que sus bienes se repartieran entre los parientes y en especial a las pobres doncellas que contrajeran matrimonio. Se hace referencia de los herederos, los descendientes de sus padres Gerónimo Urquizu y Lamberta Royo casados en 1646, es decir a los descendientes de sus hermanos: Gerónimo, Marco Antonio, Roque, Hilario y Joseph. El primer patrón fue Gerónimo Urquizu Belvis, sobrino de la fundadora, posteriormente fueron Joseph Urquizu Monforte y su hijo Marcos Urquizu Llop. El Legado finalizó en 1840.

El Pío Legado del Mossen Esteban Monforte  (2)  data de 1710, en el que se recoge las últimas voluntades del presbítero de la villa de Mirambel   “… que cada año se celebre una misa el día de mi fin y muerte…. así como el día  y fiesta del señor San Esteban, santo de mi nombre, se celebre misa cantada…el día de mi entierro se reparta a los pobres vergonzantes de la villa cuatro canijas de trigo…” Hace asimismo un reparto entre los parientes y a sus descendientes, para que se entregue anualmente una cantidad en partes iguales entre los  estudiantes de Gramática y los que tomen estado. Este legado finalizó en 1840. La familia Monforte estaba emparentada con los Urquizu, a través del matrimonio de Joseph Urquizu Belvis con Bárbara Monforte, por lo que sus descendientes tuvieron derecho no sólo a esta dote, sino también a asistir a clases de Gramática. Fueron patrones de dicho legado: Francisco Urquizu Monforte, Agustín Urquizu Vázquez, Marcos Urquizu Dalmau y  Agustín Urquizu Pastor.

(1) Libro del Pío Legado de Flora Urquizu y reparto según su última voluntad. El libro, propiedad de Benigno Palos Fabregat, lo cedió al archivo de Instituto de Estudios Turolenses (Diputación de Teruel) para su custodia.

(2) Libro del Pío legado de Mossen Esteban Monforte. El libro, propiedad de Benigno Palos Fabregat, lo cedió al archivo de Instituto de Estudios Turolenses (Diputación de Teruel) para su custodia.